No entiendo las razones del Destino:
las horas, los minutos han pasado
y me he quedado solo, esperanzado
de encontrar algo dentro de mí mismo.
Sufro un Vacío dentro que ha alarmado
a mi Conciencia: este duro Camino
se hará mucho más duro y más dañino
conforme avance en solitario estado.
Ah, Soledad, si he de vagar contigo,
con tu pesadez cargada a la espalda,
no me niegues, ay, lo que siempre tuve:
la Alegría, la Fe y un buen Amigo
que me ayudara a soportar tu carga!!,
pensar que antaño me eras fiel, Destino!.

Adagio lamentoso de la Sinfonía nº 6 “Patética” de Tschaikovsky
Sin fecha