En un eterno exilio, caminando
cabizbajo, melancólico y triste,
se aproximaba hasta Él como errabundo,
arrastrando un pie tras otro, amargado –
sólo una sombra de lo que antes era
– los palacios otrora esplendorosos
son muros derribados recubiertos
por tapices de líquenes y musgos –
las estatuas más esbeltas son ruinas
desperdigadas por páramos yermos –
los nombres más brillantes se olvidaron –
Pero sigue avanzando y cada paso
resuena lóbrego por los pasillos
del laberinto que construye el Tiempo.
“Soneto escrito el último sábado
de junio en Galapagar – en la casa
de Santiago con Edita, Isabel,
Acosta, Alberto, Esther – recopilado
junto con los siguientes hoy, domingo
a día ocho de julio – recordando”
Galapagar
Sábado 30 de Junio de 2001
servido por gyronyloquequeda
sin comentarios
compártelo
Y ahora las sombras perseguían cada
tenue rayo de luz por entre oscuras
grutas que descendían hasta el centro
del Inframundo – a las puertas del Orco,
como si en torno a una pira gigante,
en cuyas llamaradas crepitaron
las últimas cenizas o el recuerdo
de experiencias pasadas, sobre rocas
proyectaran espectros misteriosos
que danzaron al ritmo de la noche
mientras, frenéticos, los adoraron
fumando yerba – con el último eco
dilatando sus pupilas – fijadas
en la corriente ebúrnea del Leteo.
“Soneto escrito el viernes veintinueve
de junio en Galapagar, invitados
por nuestro anfitrión Santiago a su casa
– y recopilado hoy, a ocho de julio”
Galapagar
Viernes 29 de Junio de 2001
servido por gyronyloquequeda
sin comentarios
compártelo
A veces... me parece... que prolongo
en exceso... el tedio (de lo inconcluso) –
lo que ha de ser, ha de ser – pero cuándo?,
en mi Espíritu brota (incertidumbre) –
creo que sí puedo hacer... grandes cosas...
podría hacerlas si fuera constante –
aquel Tributo a Bach se desmorona
y otro tanto pasará con Lakmé...
(lástima que todo sea tan malo! –
los versos ahora me causan... dolor...
un dolor de cabeza insoportable!)
Sólo me reconforta que he podido
en cuestión de dos horas escribir
un romance y un soneto envidiables.
“Viens, Mallika... Dôme épais le jasmin...” Acto 1º de la Ópera Lakmé de Leo Delibes
A S.C.R.
Sin fecha
servido por gyronyloquequeda
sin comentarios
compártelo
Volved a resoplar, vientos furiosos,
y tú, caudal estrépito, destroza
con la potencia fiera de tus aguas
al corazón cobarde que se rinde –
Igual que a la roca que aguanta el peso
de la asfixia febril y el falso amor
redimes con tu espuma blanca y pura,
purifícalos porque son todo honra –
Imaginé a Edita como Anfitrite
y a Santiago como al feliz Neptuno;
no era hermoso?. Era hermoso – parecía
que ambos fueran Uno sólo – y me alegro
(mis hermanos eran felices juntos!);
son felices! – (Dios) – se lo merecían!.
Largo del Concierto para dos violines de Antonio Vivaldi
A S.C.R. y E.A.B.
Puente Viejo
Viernes 2 de Marzo de 2001
servido por gyronyloquequeda
sin comentarios
compártelo