En un juego amañado tú y yo somos
los naipes que han marcado otras personas
– acaso esperamos otro descarte?
– no podemos confiar en nuestra suerte?;
qué hora sería? – las ocho o las nueve?
– la Caleta se tiñe de naranja
como todas las tardes de verano
– verano intenso el del noventa y dos
– dos cartas que querían levantar
frágiles castillos de naipes cuando
ligeras ráfagas les sorprendieron
– verano del noventa y dos – del dos mil
– no hay demasiado tiempo – hay que olvidar
que en un juego con trampa hemos perdido.
“Verano del 92”
A E.G.G.
Sin fecha
servido por gyronyloquequeda
sin comentarios
compártelo
El perfume de las damas de noche
durante aquellas tardes de verano
era la imagen misma del Fantasma
que me atormentó el resto de los días –
Cuando el Sol se ponía lentamente
y el azul de las aguas era rojo,
y las palmeras mecían sus ramas,
tu pie se hundía en la fértil arena –
O mi ventana estuvo siempre abierta
o no fui sincero conmigo mismo
– la brisa me acercó aquellos perfumes
– sobre los muros blancos proyectó
fantasmales imágenes de otrora:
el Pasado... el Presente... o el Futuro.
Concierto para piano Luna de Otoño de Miguel Fernández
A E.G.G.
Sin fecha
servido por gyronyloquequeda
sin comentarios
compártelo