Puedo observar a través del cristal
empañado de una triste ventana
geométricas figuras que deambulan
alegremente buscando tesoros.
Todavía no encontraron ninguno,
pero son dichosos y les contemplo,
aunque no me oigan, aunque el vaho me esconda
tras el cristal opaco... les observo.
Cuantos pequeños son, dos, tres o cuatro?
...dando voces ...confiando al aire nombres
de caprichos... dichosos de ser niños.
No inclinan sus locas frentes... no saltan?
– al menos pueden gozar la distancia
de la muerte y disfrutar con sus juegos.
Gymnopedia nº 1 de Erik Satie
Sin fecha