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Terra
La Coctelera

"Orión"

Todas las preguntas de la vida en una secuencia postrera... y la lluvia que echa a perder esas miles de lágrimas... ese llanto contrito.

Buscamos las mismas respuestas, y debemos sentarnos todos (para asistir al insólito espectáculo de nuestra propia decadencia) frente a la pira donde chisporrotean esa pléyade de recuerdos (inexorablemente perdidos).

Hace años tuve un profesor que quería que escribiésemos más a menudo, en su clase los versos llovían, nos empapábamos de sentimientos... luego los olvidamos (como en una edad oscura). Ahora es el recuerdo, la remembranza de su cabello encanecido, de su mirar tristemente extraviado... creo que le perdimos en esa nebulosa de Orión, vagaba melancólico por esos pasillos huérfanos de alumnos, de aquellos alumnos, de nosotros mismos. Porque al olvidarnos de él, nos olvidamos de nosotros mismos, en un olvido que era prácticamente la demencia más dolorosa...

Va por tí, maestro!
"Y todos esos momentos se perderán como lágrimas en la lluvia"

http://www.lacoctelera.com/ap/posts/edit/248722

Silencio

Boreales silencios en la infinita soledad de la noche zozobrante, dónde quedaron los gemidos, dónde se desvanecieron los miedos, los almohadones sedosos dónde se perdieron... porque hubo una ilusión que se marchitó, un día que temimos no ser, desaparecer para siempre...

y tierra despojada ya ofrece nuestros ojos mas la

“Y la tierra despojada ya no ofrece a nuestros ojos más que la amplia extensión de un sepulcro universal”

Etienne Louis Boullée
“Essai sur l`art” p. 75

"Ars Amandi" [C8-s153]

Aletargamiento – paso las tardes
embotado, como sin energía,
como si me quedara contemplando
por una ventana la calle muda;
como debilitado – contando aún
con los dedos los días que nos faltan
– doce días todavía – lo supe
cuando dejé de mirar el reloj;
pero tú me amas y yo a ti también,
puede el Amor sobrevivir al Tiempo?
– como antiguas melodías que suenan
por caducos aparatos de radio
– como música olvidada me abato
por cada rincón de la triste casa.

“Soneto escrito al ver pasar los días
de mi cautiverio – mientras espero
que regreses junto a mí – que regreses
sin tardanza al lado de quien te quiere,
a domingo veintinueve de julio”
Puerto Real
Domingo 29 de Julio de 2001

"Afrodita" [C8-s152]

Trenzadora de engaños, Afrodita –
no viste blancos paños, la nacida
de los genitales de Urano vuelve
del monte Olimpo lozana y desnuda,
la amante de la sonrisa persigue
desde el centro azul profundo del mar
la exuberante espuma de las aguas
que bañan la argenta costa de Chipre;
el Cielo vio perder su hegemonía
y su primogénito Cronos hizo
caer sobre él la venganza divina:
el Hijo castiga al Padre y el Nieto
hará vengar al Abuelo caído
mientras la lasciva paloma vuela.

Puerto Real
Sin fecha

"Hölderliniana" [C8-s151]

A la cama donde dormías vuelvo
en un recuerdo sin fin, buscándote,
escuchando los ecos que dejaste
una noche cualquiera de verano;
he vuelto a abrir la puerta imaginando
que estarías envuelta entre sábanas,
durmiendo tranquilamente como antes,
una noche cualquiera de verano –
pero he visto el vuelo de la cortina
movida por una brisa cualquiera
y me he alejado de la roja costa
de colchas rojas, de almohadones rojos,
para perderme en ese mar de mármol
tan frío y pálido como la muerte.

“Soneto escrito el día veintinueve,
domingo, a mes de julio y repasado
una tarde lluviosa en Puerto Real,
después de volver de Cádiz, a lunes
día treinta de julio – fue compuesto
en momentos de extrema soledad
– cuando me refugié en la habitación
más apartada y enchufé la radio
– al escuchar en aquella emisora
el nombre de Hölderlin – aclamado”
Puerto Real
Domingo 29 de Julio de 2001

Fin del séptimo cuaderno de sonetos

Viernes 27 de Julio de 2001

"Río San Pedro" [C7-s150]

Como en una oscura celda por donde
la luz penetra tenue y mortecina,
envuelto entre tinieblas, mi prisión
parece más reconfortante cuando
no hay nadie molesto a mi alrededor
– cuando en soledad me arrodillo para
recibir los pocos rayos de sol
que penetran por el muro agrietado.
Como Bonaparte cuando encerrado
en Santa Elena sentía el pesar
del presidio – como Tasso en Roma –
ese sentimiento de claustrofobia,
de culpa – que talla sobre las rocas
signos para aliviar su cautiverio –

“En una mañana de Julio, cuando
el sol desde lo alto me ha recordado
al despertar que todavía faltan
catorce días para reencontrarnos...
– la distancia hace al Amor verdadero
pero el pecho amante debe sufrir
la separación con un dolor mártir
– soneto escrito el veintiséis de julio
en el segundo día de mi estancia
en Puerto Real – en Cádiz – mi destierro”
Río San Pedro
Jueves 26 de Julio de 2001